Cirugía Plástica Facial

La otorrinolaringología es una de las especialidades médicas que ha tenido un mayor crecimiento en los últimos 40 años, y la región y el rango de enfermedades que abarca la especialidad incluye toda la cabeza y el cuello.

Dr. José Sanjurjo | Otorrino y Cirugía Plástica

La cirugía plástica facial surge a principios del siglo pasado como una subespecialidad de la otorrinolaringología, con el fin de tener resultados que sean funcionales y estéticos a la vez. El cirujano facial realiza la especialidad en Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello con una duración de 4 años, en los que, como su nombre lo dice, se enfoca exclusivamente al área de la cabeza y el cuello. Posteriormente, realiza un entrenamiento adicional que tiene en promedio un año de duración, en donde perfecciona las técnicas relacionadas con procedimientos plásticos y reconstructivos sólo en esta área.

Dr. José Sanjurjo | Otorrino y Cirugía Plástica

La cirugía plástica facial abarca todos los procedimientos estéticos y reconstructivos que se realizan en la cabeza y el cuello. Inicialmente, nació de la necesidad de realizar reconstrucciones en pacientes sometidos a operaciones radicales por cáncer, siempre basados en un enfoque funcional y con la finalidad de mejorar la apariencia y la calidad de vida.

Esta filosofía se extendió a la cirugía nasal y posteriormente al resto de la cara en base a un profundo conocimiento de la anatomía y el funcionamiento de cada una de las estructuras buscando resultados naturales y funcionales.

El área reconstructiva incluye la reparación de defectos de nacimiento como labio y paladar hendido, orejas grandes, hemangiomas y otras lesiones de la cara y cuello, cirugía de trauma por accidentes, golpes o quemaduras, así como por cirugía previa, y también puede enfocarse a reconstruir defectos dejados por cirugías para el cáncer.

En el área cosmética, la cirugía plástica facial se enfoca en mejorar la apariencia de las estructuras faciales desde un punto de vista integral, es decir estético, funcional y armónico. Los procedimientos que se realizan comúnmente son la rinoplastía (cirugía de nariz), ritidectomía (estiramiento facial), blefaroplastía (cirugía de los párpados), implantes faciales y liposucción de cara y cuello, así como los tratamientos no quirúrgicos que incluyen el uso de toxina botulínica y rellenos faciales.

Cada área del cuerpo es diferente, cada cirugía para reconstruirlo o mejorarlo también lo es. Con la cantidad de técnicas y procedimientos existentes actualmente, sería imposible realizarlas todas con la misma calidad de resultados, y el cirujano facial tiene el entrenamiento y la formación necesaria para mantener ese complejo equilibrio entre la forma y la función con resultados naturales. Por ningún motivo la función debe de sacrificarse por la belleza, esta debe de ser considerada también como una función primordial de la cara.

No todos los cirujanos plásticos tendrán buenos resultados en la cirugía facial, tampoco todos los otorrinolaringólogos están preparados para realizar estos procedimientos. El cirujano facial es la perfecta combinación de ambas cosas.